Desaparecen las bolsas sin cirugía ni cicatrices

La Blefaroplastia Química es una sencilla técnica que se realiza en consulta y que no requiere anestesia. Previa limpieza de la piel del párpado, se aplica una fórmula especial de “peeling medio” localizado y lo deja actuar unos segundos. Este peeling medio provoca una descamación de la capa superficial de la piel (la Epidermis dañada) de forma controlada y puede ser de TCA (acido tricloroacetico) o de Fenol según el tipo de piel. A continuación se aplica unos polvos cicatrizantes que aceleran la cicatrización durante los primeros días, con lo que la piel dañada se descama antes y se sustituye por piel regenerada sin arrugas ni manchas.

Los resultados son muy duraderos, ya que lo que conseguimos con este procedimiento es una epidermis nueva y regenerada sin arrugas ni flacidez

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